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Las minas que se hallan en esta jurisdicción son las siguientes: en este real, a distancia de una legua por el viento sur cuarta al sudoeste, se hallan situadas en unos cerros en forma de lomas, unas minas que por sus vestigios manifiestan ser muy antiguas; las que están trabajadas inmediatas unas de otras, cuyas vetas corren de oriente a poniente. |
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Las cintas en que son producidos sus metales son muy angostas, pues en donde más anchor señalan son cuatro dedos, y suelen ir en disminución, hasta quedar en el anchor de un dedo o menos; y en partes hasta se pierden, quedando solamente los respaldos; que estos son de una laja blanda, a modo de pizarra de muchos encajes, que llaman los mineros tepetate, el cual se tumba con grandísima facilidad; a excepción de algunos nudos, que también se encuentran de piedra entera, que estos por su dureza cuesta mucho trabajo el vencerlos; pero con todo se facilita, y vencidos los dichos nudos, sigue el panino del dicho tepetate; y también se vuelven a encontrar los metales en la conformidad arriba dicha; y de este modo siguen hasta las sesenta varas, poco más o menos, que es en donde se tiene por experiencia que se encuentra la agua con abundancia, desde cuyo paraje mudan de color y especie los metales; pues siendo los de arriba colorados, amarillos, morados, cenizos, y otros de el color de los polvos de tomar, en llegando a la agua se vuelven negros, guijosos y abronzados.
En distancia de media legua de este real, pasada una cuestecilla en un llano que hace al sur sudoeste, se hallan ubicadas otras minas igualmente antiguas, en una yeta del anchor de una vara; su metal es una guija muy blanca, mosqueada de un género acerado que llaman esmeril; éste le acompaña hasta las quince varas, que se encuentran metales colorados; los que siguen hasta llegar al agua, y desde allí comienzan los metales negros abronzados; siendo sus respaldos de unas lamas azules muy blandas, por cuya razón se hallan las dichas minas totalmente enzolvadas.
Y porque también se hallan en esta jurisdicción muy escasas las maderas para poder ademar las dichas minas, a lo que se le agrega las dichas minas a que los mismos operarios de ellas las trabajen con bastno haber hombres de facultades que se dediquen a trabajarlas; pues solamente están reducidas ante incomodidad y perjuicio de las dichas minas, porque como los dichos operarios no tienen soporte para sacar los tepetates, ni menos para ademarlas, ni dar en ellas cualesquiera obra que sea necesaria.
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